A 22 años del sangriento asalto comando al BROU de La Paloma los delincuentes aún están prófugos
La familia del agente asesinado por los delincuentes sigue reclamando justicia.
Sobre las 20.55 hs del jueves 17 de febrero del año 2000, el agente Diego Machado fue asesinado a quemarropa por delincuentes que asaltaron la sucursal del Banco República en el balneario La Paloma.
"Fue un policía con mayúscula, honesto no corrupto"así describe su hermana a Diego Machado, uno de los policías, que acudió en respuesta a la alarma del banco.
Logró llegar justo cuando salían los delincuentes. Estos abrieron fuego contra el vehículo policial utilizando armas largas, se presumía que podría ser de una AK-47 o de un fusil robado a un funcionario naval en el Cerro Montevideo.
Los proyectiles barrieron el auto policial e hicieron impacto en el cuerpo de Machado quien falleció en el acto. Quince impactos recibió el coche oficial, mientras que el agente de 26 años recibió cinco balazos que le segaron la vida.
"Lo mataron sin que pudiera defenderse"afirmó su hermana.
Según informaron fuentes policiales de la época los delincuentes lograron llevarse 100.000 mil dólares, cubriendo su fuga tras una ráfaga de balas efectuada por una AK-47 o un fusil. Pasaron 22 años de este episodio. Los delincuentes aún están prófugos.
Karina Machado, hermana del agente asesinado continúa reclamando justicia.
"Te entregaron alguien había que mandar al frente". Pide a la justicia que este crimen no quede impune.
Aun en la familia del agente Machado, existe una serie de interrogantes sobre lo sucedido aquel 17 de febrero que "nada parecía empañarlo, había estado jugando junto a su hijito que días más adelante cumpliría su primer añito, con sus padres .Éramos una familia como tantas ese día. Había que irse a trabajar. La paloma era su lugar. Sonó una alarma un desafío nuevo había un robo en el Brou "recuerda con tristeza Karina y a su vez se reprocha por una promesa que parecería no lograr cumplir.
"Te prometí que iba a hacer justicia, pero no he podido te pido perdón hermano te he fallado, solo me han mentido, un robo planeado. En una sociedad de porquería donde todo es plata. Sin ella acá en este Uruguay no sos nada".
"No es suficiente afirmar, que la Justicia tarda, pero llega. La Justicia que no se ejerce cuando corresponde, ya es injusta...". Pierre Dubois.
EL CASO.
El 17 de febrero de 2000, en La Paloma se desarrollaba un evento exclusivo e irrepetible. En el teatro de verano la sinfónica de Viena estaba preparada para hechizar a los espectadores con un ritual de valses y polcas de la dinastía de los Strauss, que se celebraba desde hace 60 años.
En ese lugar la Jefatura de Policía de Rocha montó un fuerte dispositivo de seguridad porque se esperaba un público multitudinario, por lo cual la mayoría de los policías a disposición se encontraban trabajando en la zona de exclusión y la seguridad interna del Teatro.
Esa noche, sobre las 20 horas cuatro hombres coparon una casa del balneario Antoniópolis. Los delincuentes tenían todo planificado. Allí dominaron a un matrimonio al que maniataron para luego alejarse con el auto Ford Escort del 98, propiedad de las víctimas.
En este vehículo, los integrantes del grupo comando se dirigieron hacia el centro del balneario La Paloma, arribando a las 20 y 30 frente a la sucursal del Banco que brindaba una atención hasta la hora 21, conforme al horario de verano establecido por la institución bancaria en zonas balnearias del este del país.
Tres individuos descienden del vehículo que quedó encendido y con un cómplice al volante que oficiaba de campana y estaba preparado para abandonar velozmente el lugar. Los delincuentes ingresaron portando poderosas armas automáticas con las que amenazaron a unas 20 personas entre empleados y clientes.
Primeramente, dominaron al guardia de seguridad que estaba junto a la puerta y luego de desarmarlo, encañonaron al resto de las personas y al otro guardia que estaba en la caseta blindada, ordenándolo que saliera o mataban a su compañero.
El agente aceptó la orden, pero antes pulsó el timbre de la alarma que sonó en la Jefatura de Rocha y en la comisaría de La Paloma. Tras ese accionar realizado por el guardia se había puesto en movimiento a toda la Policía rochense y un patrullero conducido por el agente Diego Machado llegaba justo cuando salían los delincuentes.
Durante la huida a las corridas abrieron fuego contra el vehículo policial. Los proyectiles barrieron el patrullero e hicieron impacto en el cuerpo del conductor quien falleció en el acto. El otro efectivo policial, Rubén Bareño, salva su vida a pesar de la balacera. En este momento corrieron peligro muchas personas inocentes, entre ellas niños que estaban disfrutando de un espectáculo de títeres en una plazoleta frente al banco.
Los delincuentes huyeron y abandonaron el vehículo a unos 500 metros del lugar del asalto, dejando en el Ford Escort numerosas balas y cargadores que acondicionan por lo menos 47 balas.
Los cuatro delincuentes pasaron a dos autos estimaron los investigadores. Luego del golpe, las autoridades policiales rochenses, encabezadas por el jefe de Policía, inspector Ariel Acevedo, dispusieron el cierre de todas las rutas, por lo que el departamento quedó totalmente cerrado y controlado, estimándose que los asaltantes se refugiaron en alguna finca de la zona rural rochense.
Según informaron fuentes policiales de la época los delincuentes lograron llevarse 100.000 mil dólares.
Días después dos personas fueron detenidas y conducidas a Rocha, sindicados directamente con el asesinato, pero ninguno de los dos fue identificado en ronda de testigos.
A los meses trascendió de fuentes policiales que en un enfrentamiento en Montevideo con un grupo de delincuentes, la Policía abatió a un individuo que reunía todas las características físicas de uno de los asaltantes de la sucursal del BROU en La Paloma.
Este dato fue proporcionado por el propio jefe de Policía de Rocha a los allegados del asesinado Diego Machado, aunque la versión no conforma totalmente a algunos de sus familiares.
Rochaaldìa.




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