Las aulas comedor llegan a Rocha: alimentación y educación en un mismo espacio
La Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) avanza en una transformación silenciosa pero profunda en la educación media básica: integrar la alimentación al proceso pedagógico como parte estructural del tiempo educativo. En ese marco, Rocha será uno de los departamentos beneficiados con la instalación de nuevas aulas comedor, una de ellas en el predio de la Escuela Técnica.
La iniciativa forma parte de un plan nacional que prevé la instalación de 59 aulas comedor en 17 departamentos y que alcanzará, de manera progresiva, a 40.000 estudiantes durante 2026. Según informó el organismo, el objetivo es consolidar un modelo que garantice el derecho a la alimentación y, al mismo tiempo, mejore las condiciones de aprendizaje.
No se trata únicamente de infraestructura. La ANEP plantea un “cambio de paradigma” en la concepción del tiempo y los espacios educativos. La comida deja de ser un momento accesorio para convertirse en parte del proceso formativo.
Un espacio que amplía el tiempo educativo
La incorporación de aulas comedor se enmarca en una estrategia de ampliación del tiempo educativo. La lógica es clara: más permanencia en el centro de estudio, mejores condiciones de alimentación y, en consecuencia, mayores oportunidades de aprendizaje.
El plan permitirá duplicar la cantidad de estudiantes que acceden al Programa de Alimentación en educación media básica respecto a 2025. En Rocha, la instalación en la Escuela Técnica implica no solo una mejora en infraestructura, sino una señal de política pública orientada a fortalecer la educación en contextos diversos.
La selección de los centros se realizó en función de criterios territoriales, condiciones edilicias y capacidad de cobertura. Es decir, no fue una distribución uniforme, sino focalizada.
Infraestructura modular y moderna
Cada aula comedor está compuesta por seis módulos independientes que se ensamblan sobre bases de hormigón previamente fraguadas. Una vez montados, alcanzan una superficie de 13,80 metros por 6.
La estructura combina metal, fenólicos e isopanel, e incorpora aberturas, extintores y sistemas técnicos complementarios. Se instalan acondicionadores de aire, campana de extracción, piso flotante y el equipamiento necesario. La entrega incluye además mobiliario y vajilla.
La apuesta es por un espacio funcional, climatizado y preparado para un uso intensivo, acorde a la dinámica diaria de un centro educativo de educación media.
Más que un comedor
Desde la ANEP se subraya que el proyecto fue concebido como una extensión del aula. La mesa compartida se entiende como un espacio pedagógico en sí mismo: un ámbito de convivencia, intercambio y construcción de vínculos.
“Se trata de un cambio de paradigma que busca resignificar el momento de la alimentación como una experiencia colectiva de mesa compartida, donde se construyen vínculos y se transmiten valores y cultura, entendidos como un motor clave de la educación pública”, sostiene el organismo.
En departamentos como Rocha, donde la educación pública cumple un rol central en la cohesión social, la implementación de aulas comedor no es un detalle logístico. Es una política que impacta directamente en la igualdad de oportunidades.
Porque en la educación, muchas veces, aprender empieza por algo tan básico como poder sentarse a la mesa.
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