La caída de los Techitos Verdes: ya "nadie" va a la feria y los comerciantes reclaman a la IM por decenas de locales cerrados
“Mirá lo que es… ¡Ni el loro!”. La vendedora de lencería deja la silla y el mate y se vuelve a acercar a su local, ubicado a unos 30 metros. Parece hacerlo más por incomodidad con la charla que por necesidad: en su puesto no hay ningún cliente. Tampoco en la tienda de la otra vendedora con la que estaba hablando, que diseña, confecciona y sublima ropa femenina.
Aunque es el mediodía de un día de principios de mes, en el “Paseo de compras Techitos Verdes” del Cordón hay alrededor de 15 clientes repartidos entre las decenas de comercios.
IMG_20260205_130330La feria de ropa barata que durante años se veía abarrotada bajo unos precarios techos verdes, ahora se encuentra remozada, segura y limpia, pero “vacía” en términos de varios comerciantes consultados por El Observador. “Quedó precioso, pero no hay nadie”, resume una vendedora que lleva tres décadas allí, en un puesto que iniciaron sus padres.
En 2020 se inauguró el nuevo espacio en el lugar de siempre: Fernández Crespo entre 18 de Julio y Colonia. La nueva feria tiene 96 locales en tres hileras. Sin embargo, un jueves a las 12:00 hay 53 puestos cerrados. Desde la comisión representativa de los comerciantes indican que algunos trabajadores están de licencia y que en realidad son alrededor de 35 los puestos sin ocupar.
Pero no es que no haya interesados en vender en la feria. Todos los comerciantes repiten la misma historia: cada semana reciben a personas que se acercan a sus puestos y les preguntan cómo pueden hacer para obtener un local. Ellos explican que eso no está en sus manos, sino que deben dirigirse a la Intendencia de Montevideo, el organismo encargado de otorgar los lugares.
“Yo los mando, los mando, los mando, los mando para allá. Capaz que en algún momento van a tener una lista tan grande en la intendencia que van a decir: ‘loco, es demasiado, vamos a otorgarlo‘”, cuenta un vendedor.
Otra comerciante reclama que la IM “dé los puestos, para que se llene la feria y después se llene de gente”. Una vendedora se lamenta al narrar una situación que ve repetirse: “(Los clientes) entran, ven dos locales, llegan a la mitad y ven que allá hay uno, dos (puestos) y los demás están todos cerrados. Ya te quedás por ahí y te vas. Es simple, cuanto más lleno, mejor”.
Las ventas son un “desastre” y las hipótesis son varias: una es que el teletrabajo y los trámites online en las oficinas públicas cercanas (DGI, BHU, BPS) llevó a que haya “menos gente en la vuelta”, otra es que los trabajadores y jubilados tienen “menos plata en los bolsillos” y tercera es que la explosión de las ventas por internet abrió otras opciones para el rubro.
IMG_20260205_130354“No sé si a la gente no le sirvió el cambió o qué pasó. Si tenés un local que está todo a $100 pero armadito, no hay nadie. Vas a otro, ponés en una mesa todo revuelto a $100 y tenés 20 personas. Cuando era todo así, estaba lleno”, recuerda una vendedora sobre los Techitos Verdes de décadas pasadas.
¿Y los puestos cerrados?Según narran desde la comisión representativa de la feria han ido “a hablar con la IM para que dieran los locales vacíos”. “No podemos hacer nada, es la intendencia. Hasta hoy no nos han contestado que van a otorgar”, dijo un vendedor, y cuestionó los “tiempos burocráticos”.
Leonardo, presidente de la comisión, adelantó que aspira a tener en febrero o marzo una reunión con las autoridades de la intendencia para ver “cómo se soluciona esto”. “Este año tiene que sí o sí salir” la entrega de puestos, insiste.
Desde la Intendencia de Montevideo decidieron no hacer declaraciones a El Observador sobre el tema.
IMG_20260205_130441En noviembre de 2025, el intendente Mario Bergara firmó una resolución que eximía a los 96 locales a pagar el canon por el uso del espacio en todo 2026 a raíz de la caída en las ventas. Sin embargo, desde la comisión de comerciantes indicaron que desde que se inauguró la nueva feria no pagan canon ni alquiler, sino que acordaron con la comuna encargarse de la seguridad y limpieza. Cada feriante aporta $2.600 para eso.
“Esto lo hizo el Frente Amplio. Justo es el Frente Amplio el que está en el gobierno. Si no le dan prioridad a la feria, que lo hicieron ellos y quedó precioso… Hay tanta gente que está sin trabajo y les serviría tener un local, es una pérdida para todos”, dijo una vendedora que está hace 26 años vendiendo ropa de mujer y ha visto caer sus ventas “en los últimos dos o tres años”.
Un vendedor de ropa de bebés piensa “todos los días” en dejar el local, pero no lo hace porque su esposa “está enferma”. Los demás -varios cercanos a la jubilación- ni se lo plantean y quieren “poner el pecho” a la situación.
Leonardo, que empezó a trabajar los 18 años en esa feria y ahora tiene 52, aspira a poder dar vuelta la situación.
"¿Dónde voy a trabajar? Ya no tengo fuerza para la construcción, ya estoy grande. Toda la vida vendí ropa de mujer. Sé confeccionar, sé cortar, sé hacer ropa y sé vender. Así como yo, mucha gente que está, pero que se va extinguiendo. Somos pocos los que laburamos, pero estamos. Y mantenemos la feria adelante", cerró.
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