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Corinthians conquistó este domingo la Supercopa de Brasil tras vencer en Brasilia por 2-0 al Flamengo de Giorgian de Arrascaeta, e interrumpió así la racha ganadora del equipo carioca dirigido por Filipe Luis.

De Arrascaeta disputó 69 minutos de la final, cuando fue sustituido por Bruno Henrique. Guillermo Varela jugó los 90 minutos para el "Fla", mientras que Nicolás de la Cruz ingresó en los últimos diez minutos en lugar de Jorginho.

En Corinthians estuvo en el banco de suplentes y no tuvo minutos Pedro Milans, que llegó al club en las últimas semanas en condición de libre, luego de culminar su contrato con Peñarol.

Es la primera vez que Corinthians levanta este trofeo desde 1991, cuando también se impuso a Flamengo en la final. Con esta derrota, Flamengo ve frenada una marcha triunfal que le llevó a ganar el año pasado el Campeonato Brasileño, la Copa Libertadores y la Supercopa.

Además, queda empañada la vuelta al equipo del delantero Lucas Paquetá, exjugador del West Ham inglés y el fichaje más caro de la historia del fútbol brasileño, calculado en 42 millones de euros.

Aunque Flamengo tuvo la posesión del balón en el partido jugado en el estadio Mané Garrincha de Brasilia, no consiguió traducirlo en oportunidades de gol y fue Corinthians efectivo en el ataque.

El club de São Paulo se adelantó a los 26 minutos con un gol de Gabriel Paulista y el neerlandés Memphis Depay mantuvo la defensa del rival bajo constante presión.

Para empeorar las cosas, nada más empezar la segunda parte, el árbitro expulsó al creativo colombiano Jorge Carrascal después de un análisis del VAR.

Pese a la entrada de Paquetá a los pocos minutos y a los intentos de penetrar la defensa del rival, Flamengo no logró remontar y el Corinthians remató el partido en el noveno minuto añadido al partido con un gol de Yuri Alberto.