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La Cancillería uruguaya resolvió avanzar en una política de reducción de gastos en el servicio exterior que incluye cambios en el régimen de funcionamiento de embajadas y residencias oficiales, así como la venta de tres propiedades en el exterior, confirmaron fuentes del Ministerio de Relaciones Exteriores a El Observador.

Según lo informado por Búsqueda este jueves, el Poder Ejecutivo aprobó el 16 de diciembre un decreto que reordenó las partidas en las que pueden incurrir los diplomáticos en el exterior, tanto en embajadas y consulados como en residencias. La medida apuntó a racionalizar costos en un contexto de restricciones presupuestales.

Cambios en partidas y contrataciones

El decreto fusionó rubros para reducir gastos. Hasta entonces existían partidas diferenciadas para arrendamiento, contrataciones, gestión y mantenimiento, etiqueta y ayuda de vivienda. Con la nueva normativa pasaron a ser tres: arrendamiento, contrataciones y gestión y mantenimiento.

Además, se limitó la cantidad de personal que puede contratarse en las residencias. En algunos casos, el máximo de empleados para tareas de cocina, limpieza y afines se redujo de dos a uno. A estos ajustes se sumó una disminución de los fondos asignados a las embajadas este año, con porcentajes variables según cada sede y en función de los excedentes de los tres años previos, según indicaron fuentes de Cancillería al consignado medio.

A fines de enero, el gobierno aprobó un nuevo decreto que introdujo modificaciones para contemplar “las particularidades relativas a las residencias oficiales que son propiedad del Estado uruguayo en el exterior”.

Mientras que para las residencias alquiladas se mantiene el tope de un empleado para tareas domésticas, en las propiedades estatales se habilita un máximo de hasta tres funcionarios, siempre que exista resolución favorable del Ministerio.

El nuevo texto también prevé que, en estos casos, se cubra una partida de hasta 30% del monto de gastos de comunicación, porcentaje que podrá ampliarse con autorización ministerial. Ese concepto no estaba contemplado en el decreto original de diciembre.

Desde Cancillería reconocieron que el proceso implicó “flexibilizar un poco” algunas disposiciones iniciales.

Venta de residencias en Lima, Madrid y Washington

A las medidas de ahorro se sumó la decisión de vender tres residencias en el exterior: las ubicadas en Lima, Madrid y Washington DC. El canciller Mario Lubetkin instruyó a los embajadores en España, Estados Unidos y Perú a iniciar el proceso de venta de esos inmuebles.

Una vez concretadas las operaciones, los embajadores pasarán a residencias alquiladas, como ocurre en la mayoría de las sedes diplomáticas. Según evalúan autoridades del Ministerio de Relaciones Exteriores, los recursos obtenidos podrían destinarse a la adquisición de oficinas y a obras en la sede central de Cancillería.

La residencia en Buenos Aires no integra el listado inicial de propiedades a enajenar. Fuentes de Cancillería consultadas por El Observador agregaron que "en principio son esas tres, aunque no se descarta vender otras residencias a futuro".

Además, aclararon que "no son muchas más", ya que la gran mayoría son inmuebles alquilados.