Escuchar artículo

Rutas de América, una de las pruebas más emblemáticas del ciclismo uruguayo, ya tiene fechas confirmadas para su edición 2026. La tradicional carrera por etapas se disputará del 15 al 22 de febrero, en plena Semana de Carnaval, organizada por el Club Ciclista Fénix. El 20 de febrero una etapa culminará en la ciudad de Rocha, y al día siguiente la largada será desde el balneario La Paloma, reafirmando el protagonismo del departamento en el calendario nacional.

Con más de medio siglo de historia, Rutas de América vuelve a convertir las rutas del país en escenario de resistencia, estrategia y épica deportiva.

Hay carreras que no se corren: se atraviesan. Se sufren. Se recuerdan.
Rutas de América pertenece a esa estirpe. A la de las pruebas que convierten el asfalto en escenario y el verano en un relato colectivo donde el ciclismo no es sólo deporte, sino identidad.

La edición 2026 ya tiene fechas confirmadas y promete volver a escribir una de esas páginas que quedan. La 54ª edición de Rutas de América se disputará entre el 15 y el 22 de febrero, en plena Semana de Carnaval, consolidada en el Calendario Regional Oficial de la Federación Ciclista Uruguaya. Y Rocha volverá a ser protagonista: el 20 de febrero una etapa culminará en la capital departamental, y al día siguiente la carrera partirá desde el balneario La Paloma, con el Atlántico como testigo silencioso.

La épica del verano

Organizada por el Club Ciclista Fénix desde 1972, Rutas de América es mucho más que una competencia por etapas. Es una prueba de fondo, de estrategia y de carácter. Ocho días donde las piernas se vacían y la cabeza manda. Donde cada kilómetro exige lectura de carrera y cada viento lateral puede cambiar el destino de un líder.

Como en las grandes vueltas europeas, la geografía no es un decorado: es un rival más. Las rutas abiertas del este, el sol de febrero, el desgaste acumulado y la presión del pelotón convierten cada etapa en un ejercicio de supervivencia deportiva. No gana solo el más fuerte. Gana quien sabe esperar.

Rocha y La Paloma: territorio de ciclismo

La llegada a la ciudad de Rocha el 20 de febrero y la largada desde La Paloma al día siguiente no son un detalle menor. Son una declaración. La carrera vuelve a abrazar al territorio, a sus caminos, a su gente.

Allí, donde el campo se encuentra con el mar, el ciclismo recupera su sentido más puro: el del deporte que se corre a cielo abierto, entre vecinos que salen a la puerta, banderas improvisadas y aplausos que no figuran en la clasificación general pero empujan igual.

La Paloma, con su perfil atlántico y su viento impredecible, suma una dosis extra de incertidumbre. Rocha, con su tradición deportiva y su vínculo histórico con el ciclismo, vuelve a ser punto de llegada, de descanso breve y de análisis fino antes de seguir.

Una carrera que es cultura

Desde su nacimiento, Rutas de América supo construir prestigio no solo por su nivel competitivo, sino por su valor simbólico. La carrera atraviesa departamentos, conecta pueblos, moviliza clubes, familias y generaciones enteras. Es una prueba que se vive tanto arriba de la bicicleta como al costado de la ruta.

A lo largo de su historia, supo atraer equipos extranjeros y convertirse en una referencia regional. No por el glamour, sino por la dureza. Por ese respeto silencioso que solo despiertan las carreras que no regalan nada.

El verano como escenario, la ruta como destino

En febrero de 2026, mientras el país se sumerge en el ritmo del Carnaval, el ciclismo volverá a tomar las rutas. Y Rocha será parte de ese relato mayor, donde cada pedalada cuenta y cada llegada escribe historia.

Porque hay deportes que pasan.
Y hay carreras que quedan.

Rutas de América es una de ellas.

Autor: ROCHAALDIA.COM