Cosas veredes Sancho, que no son crederes

 

Por estos días vivimos en una democracia sentimental. En lo que muchos llaman "campaña permanente" debido a que los partidos buscan la emoción como vínculo, motivando que la opinión pública reaccione más ante la emoción que ante los hechos.

En los últimos días el alcalde del Municipio de Castillos -Juan Manuel Olivera- estuvo a punto de renunciar a su cargo. El motivo fue su disconformidad con la forma en que el intendente Dr. Alejo Umpiérrez se manejó para preparar su proyecto de presupuesto quinquenal.

El alcalde contó al periodista Pablo Quintana -en Radio Universo- sentirse ninguneado y consideró una "falta de respeto" del ejecutivo dejarlo de lado en la presentación del presupuesto a la Junta Departamental de Rocha.

"No podíamos creerlo. Estábamos terminando la elaboración de nuestro presupuesto, en los últimos retoques y nos enteramos de que el Ejecutivo lo estaba entregando".

Desde varios frentes se preguntan como sucedió esta descoordinación y que rol jugó la Dirección de Descentralización cuya misión es fortalecer las competencias y funciones de los Municipios y Juntas locales, en el ejercicio equilibrado del poder en los tres niveles de gobierno.

El diputado Ing. Gabriel Tinaglini señaló que "sin duda el Gobierno Departamental sigue fallando y hay hechos que llaman mucho la atención" en referencia a los dichos expresados públicamente por el Alcalde de Castillos Manuel Olivera.

"Está valorando presentar renuncia por la forma en la cual se manejó el Ejecutivo Dptal en la elaboración del Presupuesto y renunció uno de los Concejales de la coalición (primer suplente del Alcalde).

Tinaglini acotó que en "el proceso del Fideicomiso el Intendente dejó expuestos a algunos Alcaldes sin contar con las herramientas suficientes para la defensa de los proyectos, ahora en el proceso del Presupuesto prácticamente los ignora". Afirma que "no existe diálogo con los Municipios , siendo uno de los roles claves que debiera cumplir el Ejecutivo Dptal. Sin duda no es la forma adecuada de trabajar, no olvidar que las consecuencias recaen sobre la ciudadanía".

Si me permiten finalizar con algo de humor-parafraseando a la docente Leticia Rodríguez Fernández de la Universidad Nebrija- seguramente el lector entenderá que, aunque su cuñado no sea de su agrado, al final es familia política y eso nos “motiva” a ser capaces de dialogar en la misma mesa que compartiremos. Ahora cabe preguntarse si como votantes en futuros procesos electorales debemos caer en las trampas ideológicas o evitar el “cuñadismo” político.



Autor:Rochaaldìa.

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